Él

Andrew Blake y el porno de otra época

Si hay un director de películas para adultos reconocible de un solo vistazo, mucho antes de que el cerebro envíe las primeras señales a los órganos sexuales, sería Andrew Blake, el esteta por antonomasia.

Porno sin cara, porno sin alma

Existe una nueva tendencia en el porno amateur que se extiende como la gonorrea por los principales portales de contenido X.

Tras la puerta verde

Fue amor. Así, de esta manera tan abrupta apareció Marilyn Chambers en mi vida, acercando su boca a la mía, rodeándola con unos labios en forma de trampolín, con unos dientes blancos enroscados alrededor de una lengua que servía para todo tipo de placeres.

La polla de Nacho Vidal

Nacho vino al mundo con una misión: hacer el bien, amar sin escoger, tocar al que nadie toca, rozar el corazón de los pobres de espíritu, hacernos soñar.

Las cosas que nunca verás en el porno mainstream

Conozco a muchos consumidores de porno: padres de familia, desempleadas sin gatos, adictos a las mancuernas, solteros fofos y calvos, de torsos hercúleos con alergia al compromiso, mi amigo y poeta Javier Vicedo…

La vida después del porno

Randy West, Seka, Asia Carrera, Clara Morgane, Amarna Miller, ¡oh escultores de nuestras fantasías más tórridas! De hecho es difícil hacernos una idea clara de todos ellos vestidos, en la sección de embutidos del Carrefour o sin un dildo estimulando nuestro clítoris.

El porno feminista ya está aquí

Hace cinco millones de años surgió de alguna cloaca del centro de la tierra una criatura que fue caminando, evolucionando desde una posición encorvada con aspecto de mono mutante hasta convertirse subrepticiamente en una figura estirada, soberbia, que sin querer o más bien gracias a una extensión en las relaciones de poder con su entorno, imponía una mirada masculina a todo lo que se le ponía por delante y por detrás. Tuvimos que esperar hasta 1975, año en que la teórica Laura Mulvey expuso el concepto de “male gaze” para encontrar un nuevo ángulo.

Todo lo que quisiste saber sobre el porno y nunca te atreviste a preguntar

Muchos de nosotros, consumidores de porno que acudimos puntuales a la cita con nuestra paja diaria frente al ordenador, nos hemos preguntado (antes de corrernos porque después de eyacular todo cobra otro sentido) cómo es la vida ordinaria, cotidiana y más mundana de los profesionales de la industria del cine para adultos. Llegarán tarde a casa y su pareja les preguntará: ¿qué tal el día, cariño, mucho trabajo? ¿Vivirán el amor como el del resto de los mortales, oficinistas, camareros y toreros incluidos, es decir, mal? ¿Mantendrán relaciones sexuales con cierta regularidad y optarán por posiciones tirando a normalitas y sin demasiadas acrobacias porque estarán cansados de practicar lo que para la mayoría es simplemente pura ficción? ¿Cómo llegaron a dedicarse a algo así? ¿A dónde envío mi curriculum?

Buck Angel: la estrella porno trans

-Hola, me llamo Buck Angel, soy un hombre al cien por cien pero tengo coño.
Así es como se presenta este poderoso fortachón repleto de tatuajes talegueros, cabeza como una avellanita y mirada un tanto tímida, casi acuosa, y que no oculta lo que a simple vista podría parecer un secreto: la identidad de las personas está más relacionada con la historia que cuentan sus ojos que con el sexo genital.