Tom fo Finland y la alegría de vivir

Galería prohibida   María Díaz Moreno Touko Laaksonen, nacido en Finlandia en 1920, pasó de ser un niño rural que dormía con sus botas de piel puestas, las cuales abrillantaba con frecuencia, a ser una uno de los artistas undergrounds…

Las cosas que nunca verás en el porno mainstream

Javier Vidal Conozco a muchos consumidores de porno: padres de familia con sueldos astronómicos, desempleadas sin gatos, adictos a las mancuernas y al Instagram, mercenarios y vendedores de carne sin aditivos, solteros fofos y calvos, de torsos hercúleos con alergia…

La vida después del porno

Javier Vidal Randy West, Seka, Asia Carrera, Clara Morgane, Amarna Miller, ¡oh escultores de nuestras fantasías más tórridas! De hecho es difícil hacernos una idea clara de todos ellos vestidos, en la sección de embutidos del Carrefour o sin un…

Tributos y atributos

María Díaz Moreno Hablando brevemente sobre la identificación del espectador con el persona en el audiovisual, tanto pornográfico como no, mi posición habitual tiende primero, a señalar la importancia en determinados sesgos poblacionales de una buena representación en ficción, y…

El porno feminista ya está aquí

Hace cinco millones de años surgió de alguna cloaca del centro de la tierra una criatura que fue caminando, evolucionando desde una posición encorvada con aspecto de mono mutante hasta convertirse subrepticiamente en una figura estirada, soberbia, que sin querer o más bien gracias a una extensión en las relaciones de poder con su entorno, imponía una mirada masculina a todo lo que se le ponía por delante y por detrás. Tuvimos que esperar hasta 1975, año en que la teórica Laura Mulvey expuso el concepto de “male gaze” para encontrar un nuevo ángulo.

Y tú ¿quién eres?

El debate público sobre pornografía está monopolizado por unos temas muy discutidos como lo pueden ser el estatus y condiciones de trabajo de los intérpretes o los efectos de su consumo. Uno de los eternos objetos de debate, y quizás el más problemático de todos ellos, es la representación femenina en la pornografía. Esto mismo lo he debatido en el ámbito privado con mujeres de diferentes perfiles siempre que he tenido ocasión, con interés de salir de la isla desierta que son nuestros ojos, la percepción y el erotismo propios, y enriquecerme de los ajenos. Por supuesto las respuestas han sido tan variadas como lo pueden ser los individuos.

Todo lo que quisiste saber sobre el porno y nunca te atreviste a preguntar

Muchos de nosotros, consumidores de porno que acudimos puntuales a la cita con nuestra paja diaria frente al ordenador, nos hemos preguntado (antes de corrernos porque después de eyacular todo cobra otro sentido) cómo es la vida ordinaria, cotidiana y más mundana de los profesionales de la industria del cine para adultos. Llegarán tarde a casa y su pareja les preguntará: ¿qué tal el día, cariño, mucho trabajo? ¿Vivirán el amor como el del resto de los mortales, oficinistas, camareros y toreros incluidos, es decir, mal? ¿Mantendrán relaciones sexuales con cierta regularidad y optarán por posiciones tirando a normalitas y sin demasiadas acrobacias porque estarán cansados de practicar lo que para la mayoría es simplemente pura ficción? ¿Cómo llegaron a dedicarse a algo así? ¿A dónde envío mi curriculum?

Los límites de la ficción

A causa de mi formación profesional, en la que me enseñaron que el dato debe ser narrado para trasmitirlo a la audiencia, he desarrollado con el tiempo bastante interés por las zonas grises entre los géneros de ficción y no ficción. No soy la única aficionada si se tiene en cuenta el volumen de entretenimiento generalista que se encuentra en las grietas entre ambos campos: desde los reality shows hasta el reciente fenómeno de la autoficción literaria, pasando por el caso de Sálvame, un programa en el que los colaboradores interpretan durante cuatro horas al día un personaje que tiene el mismo nombre que la persona real.

Buck Angel: la estrella porno trans

-Hola, me llamo Buck Angel, soy un hombre al cien por cien pero tengo coño.
Así es como se presenta este poderoso fortachón repleto de tatuajes talegueros, cabeza como una avellanita y mirada un tanto tímida, casi acuosa, y que no oculta lo que a simple vista podría parecer un secreto: la identidad de las personas está más relacionada con la historia que cuentan sus ojos que con el sexo genital.

Unidad Mínima de Medida

A pesar de que la pornografía cinematográfica nace con la propia tecnología que la hace posible, su exhibición y distribución masiva comienza en los 70, en la llamada Edad de oro del porno, en parte lubricada por el sexplotation de la década anterior. Éste es el motivo por el cual, a pesar de que la asistencia masiva a las salas X era un acto contracultural y casi político, la pornografía asimiló en este momento la narrativa y las formas del cine convencional, en vez del underground en el que había permanecido durante el resto del siglo XX. Producciones tanto homosexuales como heterosexuales de esta época duran entre la hora y la hora y media y tienen un arco argumental más o menos elaborado.