Todo lo que quisiste saber sobre el porno y nunca te atreviste a preguntar

Imagen por Jonathan Rolande (Vía Flikr)
Javier Vidal

Muchos de nosotros, consumidores de porno que acudimos puntuales a la cita con nuestra paja diaria frente al ordenador, nos hemos preguntado (antes de corrernos porque después de eyacular todo cobra otro sentido) cómo es la vida ordinaria, cotidiana y más mundana de los profesionales de la industria del cine para adultos. Llegarán tarde a casa y su pareja les preguntará: ¿qué tal el día, cariño, mucho trabajo? ¿Vivirán el amor como el del resto de los mortales, oficinistas, camareros y toreros incluidos, es decir, mal? ¿Mantendrán relaciones sexuales con cierta regularidad y optarán por posiciones tirando a normalitas y sin demasiadas acrobacias porque estarán cansados de practicar lo que para la mayoría es simplemente pura ficción? ¿Cómo llegaron a dedicarse a algo así? ¿A dónde envío mi curriculum?

A continuación os mostramos algunos testimonios de porno trabajadores que nos desvelan su lado más íntimo dentro y fuera del plató. Silencio, aquí no se rueda…

¿Qué se necesita realmente para ser actor porno?

Ryan James: Parece ser que existe una correlación inversa entre aquellos tíos que aseguran ser actores porno en potencia y su prestación frente a la cámara. Así que tomad nota, valientes.

Jordi “El niño polla”: Recomiendo tener cuidado y elegir una buena productora que no te time. Todas las productoras serias disponen de un sitio oficial con un formulario a pie de página a través del cual se puede enviar fotos con buena calidad, mensajes ingeniosos en los que contarles lo que consideréis oportuno… en definitiva, elaborar un buen C.V necesario para cualquier trabajo. Si no tienes experiencia, una buena manera de introducirte en este mundo es colgando un video en una página amateur. En cuanto al día de la escena y para tener mucha energía lo mejor es un plato de gachas manchegas. ¡Ah, y contádselo a la familia antes de que se enteren por terceras personas!

Amarna Miller: Ser actor porno no es fácil. Si eres tío tienes que estar empalmado todo el rato, a veces en condiciones extremas, con frío, dentro del agua, en mitad de la calle… Si eres mujer lo mejor es estar informada y mantenerse al día sobre las novedades y perfiles del sector, cuidar tu físico, tener un plan B y ser persistente en redes para que los directores y productoras recuerden tu cara y te llamen.

Kim Cums: Tienes que ser educado y respetuoso. Eso es básico.

¿Te apetece tener sexo después del trabajo?

Jay Smooyh: El porno es un buen calentamiento para la vida real.

Erika Lust: Trabajar en este medio puede añadir un extra a la creatividad en el dormitorio. Cuanto más conoces algo, más lo disfrutas, un poco como los “foodies” y la gastronomía. Algunas veces después de un largo día me apetece probar algo que me haya puesto cachondo durante el rodaje . Otras, sin embargo, no me apetece llevarme el trabajo a casa. Es un mito que la gente que trabaja en este sector esté practicando sexo 24//7, simplemente el hecho de tenerlo más cerca te hace sentirte más libre, más curioso y abierto.

¿Son fieles los actores porno?

Aurora Snow: Hace tiempo tuve un novio al que le conté —el primer día de nuestra relación— que estaba metida en este mundo. Soy monógama y cuando tengo una relación seria soy fiel y hasta un poco posesiva: solo tengo ojos para él. Era una relación estable y mi trabajo nunca supuso un problema hasta el día en que rodé una escena POV (point of view, *punto de vista en primera persona). Mi novio sintió que le estaba engañando.

Derrick Pierce: Cuando comienzas a salir con alguien que no pertenece a este negocio normalmente te dicen que lo respetan pero que no quieren saber nada del tema, así que no puedes hablar de trabajo al llegar a casa por muy horrible que haya sido tu día. Piensan en cómo es posible tener un mal día en la oficina si te dedicas al porno… Soy monógamo porque el sexo para mi es estrictamente eso: un cheque.

Layton Benton: Desde que me dedico al porno nunca he conseguido tener pareja estable. A pesar de todo prefiero salir con gente que no está vinculada a la industria porque no tolero que mi compañero pueda tener sexo frente a la cámara. Lo sé, soy egoísta pero es lo que siento.

¿Qué opinión tienen tus padres sobre tu trabajo?

Lucy Bee: Mi madre está al corriente de mi carrera desde el principio. Contárselo a mi abuela fue bastante aterrador… Pensé que me iba a odiar por ello y me puse a llorar como una niña. Cuando terminé mi relato, contestó: ‘Lo sé, mientras estés sana y te traten bien… es lo único que queremos para ti’

Kim Cums: No se lo he contado todavía. Estoy pensando en enviarles un email y apagar el móvil durante semanas mientras digieren la noticia…

Ryan James: Mis padres saben a lo que me dedico. No es lo que quieren para mí pero bueno, gano dinero. Eso sí: mientras comemos nunca hablamos de trabajo.

Tras comprobar las respuestas es inevitable llegar a la conclusión que dedicarte al mundo del porno no se diferencia mucho de cualquier otra actividad laboral, que los actores y actrices duermen estirados, cagan hacia abajo, fundan familias, tienen hijos, sienten celos, amor y desamor, creen en Dios y están sometidos al escrutinio de aquellos que se limitan a admirar la parte de su personalidad desplegada en la pantalla, generalmente desnuda y maquillada. Su actividad se sale de la norma, parece poco probable que el papa Francisco le pueda conceder una a audiencia a alguien como Erica Lust (a pesar de que muchos de ellos viven en régimen de exclusión social), y sin embargo jamás se les podrá achacar que no terminan lo que empiezan, al menos a ellos.

Splash y fin en toda la cara.

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